Marià Corbí No es aceptable abandonar a los jóvenes porque no se sabe qué decirles que sea aceptado por ellos, o porque les predicamos con un mensaje del pasado, que pensamos que es el único válido y que no aceptan. Hay que buscar una solución urgentemente. Muchos no saben qué hacer y dan lo que tienen a personas que ya pertenecen al último tercio de la vida; a persona que, forzadas a alejarse de las formas tradicionales de la religión, por las transformaciones de las formas de vivir y de las culturas, todavía les restan no pocos elementos de la tradición. También estos están desamparados y sin ayuda. Quienes dedican su vida y sus esfuerzos a este tipo de personas hacen muy bien. Sin embargo, hay que hacer un gran esfuerzo para encontrar una solución para las generaciones futuras, porque de ellas será el mundo, la cultura, la espiritualidad y todo.
ÚLTIMAS ORIENTACIONES DEL SABIO MILAREPA
(Tíbet, s.XI-XII)
No califiquéis de religioso aquello que hacéis tan sólo por orgullo mundano. (…)
Quienes se hallan llenos de mundanales deseos nada pueden hacer por la causa de los demás. Y ni siquiera hacen nada provechoso para ellos mismos. Es como si un hombre arrastrado por un torrente pretendiera salvar a los demás. Nadie puede hacer nada por las criaturas sin conocer la esencia de las cosas. Comenzad por amar a vuestro prójimo y desead convertiros en budas por su causa.
(…)
Ligados a las letras de las fórmulas de oración,
no hallarán en las prácticas exteriores más que motivos de extravío.
Quien no extrae de sí mismo su satisfacción,
no acumula más que para enriquecer a los demás.
Quien no tiene en sí mismo la fuente de su felicidad no halla sino dolor en la felicidad exterior.
El deseo de agradar agita los cinco venenos.
Los deseos temporales separan a los más queridos amigos.
La grandeza de uno es la humillación de los demás.
El silencio sobre uno mismo evitará los conflictos.
Proteger la propia calma y evitar la turbación
proporcionará compañeros al solitario.
Tomad el último lugar y conseguiréis el primero.
Quien camina lentamente llega con rapidez.
La renuncia produce grandes efectos.
Permanecer en la vida secreta conduce por el camino más corto.
La noción de la nada engendra la piedad.
La piedad suprime las diferencias entre uno mismo y los demás.
La unión entre uno mismo y los demás realiza la causa del prójimo.
Quien realice la causa del prójimo me encontrará.
Quien me haya encontrado será buda.
Yo, buda y discípulos roguemos en una sola plegaria.
(del Testamento de Milarepa, Tíbet, s.XI)
Vea también:
