9ª Práctica Viaje a Ixtlan

9.

A partir de: Viaje a Ixtlan, cap. 14-15

(necesitaremos tener a mano una pequeña piedra)

 

1. Recoger la atención. Observamos la respiración, seguimos su curso, tomamos conciencia.

 

2. Cogeremos la piedra, la sostenemos entre las manos, notamos su peso, textura, temperatura; contemplamos su forma, color…

¿De dónde vendrá esta piedrecita? ¿Desde cuándo su existencia?…

Nos mantenemos con la atención en la piedra, abierta a su existencia.

Si nos distraemos, volvemos a darnos algún motivo para volvernos a fijar en la piedra, que ella ocupe toda nuestra atención.

Después de un buen rato atentos a la presencia de la piedra, «tirando el hilo » para tomar mayor conciencia de su existencia, podemos leer el poema de León Felipe, dejar que el poema resuene, sin perder contacto con la piedra.

 

Como Tú     ( León Felipe)

Así es mi vida,

piedra,

como tú. Como tú,

piedra pequeña;

como tú,

piedra ligera;

como tú,

canto que ruedas

por las calzadas

y por las veredas;

como tú

guijarro humilde de las carreteras;

como tú,

que en días de tormenta

te hundes

en el cieno de la tierra

y luego

centelleas

bajo los cascos

y bajo las ruedas;

como tú, que no has servido

para ser ni piedra

de una lonja,

ni piedra de una audiencia,

ni piedra de un palacio,

ni piedra de una iglesia;

como tú,

que tal vez estás hecha

sólo para honda,

piedra pequeña

y

ligera…

 

 

3.  ‘Hacer’ es lo que hace esa roca una roca y esa mata una mata. (…)

Siguió explicando que sin ese ‘hacer’ no habría nada familiar. Recogió una piedrecilla.

-Ésta es una piedra porque tú conoces el ‘hacer’ que la hace piedra. (…) Si quieres ‘parar el mundo’ debes parar de ‘hacer’. (…) En el caso de esta piedrita, lo primero que hace el ‘hacer’ es encogerla. Por eso lo que hace un guerrero cuando quiere parar el mudo es agrandar una piedrita, o cualquier otra cosa, por medio del ‘no-hacer’.    (Castaneda. Viaje a Ixtlan, 263)

 

Nos observamos. Observamos nuestra visión de la piedra. ¿Se ha modificado algo?

En relación a esta piedrecita, miro mi ‘hacer’ y mi ‘no hacer’.

Trato de captar la diferencia.

La piedra, ¿ha «crecido» de alguna manera?

¿Y yo? ¿Algo ha cambiado en mí?

 

Mirar la roca es ‘hacer’, pero ‘verla’ es ‘no-hacer’. (262)

‘Hacer’ es lo que hace esa roca una roca y esa mata una mata. ‘Hacer’ es lo que te hace ser tú. (262)

 

En los días venideros podemos seguir explorando la diferencia entre ‘hacer y ‘no-hacer’ en relación a nosotros mismos.

Este texto nos puede ayudar:

 

Me aseguró que parar lograr la hazaña de sentirme desdichado, yo debía trabajar en una forma muy intensa, y que era absurdo el que nunca me hubiera dado cuenta de que lo mismo podía trabajar para sentirme completo y fuerte.

– El chiste está en lo que uno recalca –dijo-. O nos hacemos infelices o nos hacemos fuertes. La cantidad de trabajo es la misma.            (Castaneda. Viaje a Ixtlan, 256)