Marià Corbí El poemario El encuentro de Marià Corbí se presenta como una meditación lírica y existencial escrita desde la conciencia de la vejez y la inminencia de la muerte. A través de una sucesión de poemas breves, el autor articula una indagación radical sobre el sentido de la existencia, el misterio del ser y la relación entre vida, muerte y absoluto. El eje central de la obra es la noción de “misterio”, entendida no como un enigma que deba resolverse, sino como la realidad última que envuelve y constituye todo lo existente. Corbí insiste en que nada es obvio ni cotidiano: todo, desde la naturaleza hasta la propia conciencia humana, es expresión de una profundidad insondable. Esta intuición atraviesa el libro y se manifiesta en la contemplación de paisajes, estaciones, animales o fenómenos cotidianos, que aparecen como revelaciones de lo absoluto.
La contemplación viva -Claudio Rodríguez-
Estos ojos seguros,
Ojos nunca traidores,
Esta mirada provechosa que hace
Pura la vida, aquí en febrero
Con misteriosa cercanía. Pasa
Esta mujer, y se me encara, y yo tengo el secreto,
No el placer, de su vida,
A través de la más
Arriesgada y entera
Aventura: la contemplación viva.
Y veo su mirada
Que transfigura; y no sé, no sabe ella,
Y la ignorancia es nuestro apetito.
Bien veo que es morena,
Baja, floja de carnes,
Pero ahora no da tiempo
A fijar el color, la dimensión,
Ni siguiera la edad de la mirada,
Más sí la intensidad de este momento.
Y la fertilidad de lo que huye
Y lo que me destruye:
Este pasar, este mirar
En esta calle de Ávila con luz de mediodía
Entre gris y cobriza,
Hace crecer mi libertad, mi rebeldía,
Mi gratitud.
Claudio Rodríguez, Don de ebriedad y otros poemas. Marenostrum, 2005
Selección Pepa Torras Virgili
