Teresa Guardans Me alegra poder anunciar que salen a la luz los escritos de Geneviève Lanfranchi. Quienes me han ido siguiendo quizás me han oído hablar de ella y citarla, y comentar que esperaba, algún día, poder dar a conocer su obra y su itinerario. Y el día llegó, ya está aquí el libro "GENEVIÈVE LANFRANCHI. EN BUSCA DE LA EXISTENCIA ESENCIAL" (Universo de Letras, 2026), en papel y en e-book, edición castellana y edición en catalán. ¿Por qué ese empeño mío? ¿Qué nos aporta esa indagadora francesa del siglo pasado? Así respondo en los primeros párrafos del libro:
Novedad editorial – El encuentro – de Marià Corbí

Autor: Marià Corbí
SBN eBook en PDF: 978-84-685-9537-5
ISBN Libro en papel: 978-84-685-9536-8
El poemario El encuentro de Marià Corbí se presenta como una meditación lírica y existencial escrita desde la conciencia de la vejez y la inminencia de la muerte. A través de una sucesión de poemas breves, el autor articula una indagación radical sobre el sentido de la existencia, el misterio del ser y la relación entre vida, muerte y absoluto.
El eje central de la obra es la noción de “misterio”, entendida no como un enigma que deba resolverse, sino como la realidad última que envuelve y constituye todo lo existente. Corbí insiste en que nada es obvio ni cotidiano: todo, desde la naturaleza hasta la propia conciencia humana, es expresión de una profundidad insondable. Esta intuición atraviesa el libro y se manifiesta en la contemplación de paisajes, estaciones, animales o fenómenos cotidianos, que aparecen como revelaciones de lo absoluto.
En paralelo, el sujeto poético emprende un proceso de desidentificación del yo individual. La obra cuestiona de forma reiterada la idea de identidad personal como entidad autónoma, proponiendo en su lugar una visión no-dual: el ser humano no es un individuo separado, sino manifestación del “Único”, del misterio que lo constituye todo. Esta perspectiva se articula en términos cercanos a tradiciones místicas, aunque el autor evita los marcos religiosos convencionales y despersonaliza la noción de Dios.
La cercanía de la muerte imprime al poemario un tono urgente pero sereno. Lejos de ser percibida como una amenaza, la muerte aparece como culminación y revelación: un “encuentro” con la propia hondura, con la dimensión absoluta del ser. El miedo se disuelve en la comprensión de que vida y muerte son dos caras de una misma realidad. Así, el final de la existencia individual no implica aniquilación, sino retorno a la unidad originaria.
El libro también contiene una dimensión autocrítica y biográfica. El autor revisa su vida, reconoce errores y omisiones, y expresa tanto gratitud como arrepentimiento. Sin embargo, estos elementos no derivan en una narrativa personal cerrada, sino que se integran en la reflexión más amplia sobre la condición humana.
Formalmente, los poemas son breves, directos y de lenguaje sencillo, casi aforístico. Esta austeridad refuerza el carácter meditativo del conjunto, que funciona como una especie de diario espiritual o testamento intelectual.
El encuentro es una obra de madurez que propone una visión unitaria de la realidad, donde el ser humano, la naturaleza y lo absoluto convergen en una misma experiencia de misterio, cuya revelación última acontece en el umbral de la muerte.
Una pequeña selección
El misterio de los seres
No hay nada que sea normal,
no hay nada que sea obvio,
todo es extraordinario,
todo ser es muy extraño.
Y todo esto ¿qué es?
Lo vislumbro brevemente
pero no puedo fijarlo.
El misterio de los seres.
Solo ver
Míralo todo,
con atención,
por su extrañeza
y silénciate,
nada que hacer
y solo ver.
Nada es obvio
Nada es obvio,
¡qué extraño!
¡qué amable!
¡qué inmenso!
el misterio.
Mi vida ya pasó
Mi vida ya pasó
solo me queda un resto.
Fue una vida dura,
pero satisfactoria.
Solo queda morir
sin temer a la muerte,
es hermana y amiga,
es la mano clemente,
del misterio oculto
que revela el secreto
de mi propio vivir:
la unidad inefable.
Mi gran deseo
Mi tiempo en esta gran tierra
es corto, muy limitado,
y las maravillas son muchas,
quisiera poderlas ver todas,
todas hablan del misterio
de la tierra y de los cielos,
quisiera hacerles justicia,
antes de que el fin me llegue.
Verlas a todas,
amarlas todas,
y admirarlas,
tocarlo todo,
sentirlo todo,
reconocerlo,
oír qué dicen,
sentir su canto
tan silencioso,
tan dulce y bello,
tan exclusivo.
Ese es siempre
mi gran deseo.
Solo tú eres
Tú solo eres,
misericordioso,
la bondad pura,
la total verdad,
belleza completa,
el más próximo,
el que es único,
el verificable,
solo tú eres.
Contemplar en silencio
Simplemente contemplar
la no-dualidad de todo,
sin sujetos ni objetos,
ni individualidades.
Contemplar intensamente
lo que solo es Único.
¡Contemplar y contemplar!
Con mente y corazón,
En silencio mirar Eso,
yo mismo incluido.
Tarde de septiembre
Tarde apacible de septiembre,
promesa de realidad honda,
gran paz, sin espacio, ni tiempo.
¡Qué hermoso es el otoño!
Primeras luces del alba
Últimos días de noviembre,
primeras luces del alba,
se impone el gran misterio.
¿Cómo no ser sacudidos
por su gran profundidad,
por su silencio y belleza?
En esa gran incógnita
me encuentro incluido.
¿Qué es todo lo que existe?
¿Cómo indagar lo que hay
en su inmenso silencio?
Un lenguaje sin palabras,
claro y muy explícito
en su presencia masiva.
¡Acéptalo tal cual viene!
Madrugada de diciembre
Madrugada de diciembre,
densa niebla, luz de luna,
el misterio de los mundos
se expresa con gran clamor.
La oscura fuente
Eso sutil no es el cosmos,
es el misterio del cosmos,
de todo, la oscura fuente.
Cerca de mi final
Muy cerca de mi final
y no es la oscura muerte,
ni mi aniquilación completa,
es un amado encuentro
con mi propia hondura
que es el mismo misterio
que el de las inmensidades.
