Montserrat Cucarull Una reflexión sobre los resultados obtenidos de una lectura realizada al mismo tiempo de tres textos de sabiduría alejados culturalmente y pertenecientes a diferentes tradiciones espirituales, como son el Evangelio de Lucas (tradición cristiana), las enseñanzas de Lin Chi (budismo), y el Corán, (Islam) Todo un reto, porque lejos de tomar al pie de la letra lo que dicen los textos, hoy nos vemos obligados a transitar por ellos haciendo una lectura simbólica indagando sus propuestas de cualidad humana (CH) y cualidad humana profunda (CHP) desde distintas perspectivas, a través de las experiencias y vivencias de tres grandes maestros. El reto para la autora consistirá en saber leer estos textos, intentando identificar lo que es propio del momento cultural, histórico y de la tradición en el que fueron escritos y sin necesidad de creer nada, poder captar y certificar la cualidad humana que rezuman.
En mi propia casa.
No hay nada que contemplar
Ni Tu ni yo, ni objeto, ni método.
El protagonista de la acción
ha perdido su identidad.
El ciego no puede percibirle
Pero aquel de conciencia inmaculada
al vislumbrarlo, se identifica con lo Supremo.
Cuando me sentía unida a mi cuerpo
me perdí.
Pasaba los días buscándote
hasta que Te descubrí en mí,
instante en el que Ser y Shiva
se unieron en gozosa vibración.
Despejado el espejo del espíritu,
liberado de cenizas,
Con lúcida claridad
reconocí al Ser en mí.
Y al encontarle en mi propia casa
supe que lo era todo
y que yo no era.
(Lalla -s.XIV-, poetisa mística de Cachemira, de espiritualidad tántrica, patrimonio tanto del hinduismo como del budismo tibetano)
