Marià Corbí A un viviente que tiene un doble acceso a la realidad se le plantean dos posibilidades: una es hacer todas las construcciones culturales apoyados en nuestra condición necesitad y, por tanto, en la autorreferencia a nuestra condición de vivientes, lo cual supone que hacemos las construcciones y su gestión desde nuestra egocentración que, por las dificultades que se presentan se transforma en egoísmo. La otra posibilidad, apoyamos todas nuestras construcciones culturales en la experiencia de DA de nuestra condición humana. La humanidad, en toda su historia ha fundamentado todos los rasgos de la cultura y sus construcciones al servicio de nuestra condición de individualidades necesitadas movidas por el ego, sus necesidades y sus deseos. Desde ese individuo necesitado y egoísta se construyeron todos los tipos de organizaciones sociales, todos los colectivos, los países, etc. Toda la realidad de la tierra está ahí a nuestro servicio, dispuesta a nuestra explotación.
FORMALIDAD DE LO AXIOLÓGICO como sensitivo, cualitativo y concreto
El objetivo de este trabajo es abordar la formalidad de lo valioso-concreto. Partiendo de la hipótesis que los humanos somos animales constituidos por el habla y que es a través de ella que configuramos y transmitimos lo valioso hemos considerado que la lingüística debería podernos ayudar para nuestro propósito. Nos hemos valido de los estudios de la lingüística, en concreto los de Greimas, que indagan la formalidad propia de la semántica cualitativa de narraciones axiologizantes como los cuentos populares, las narraciones y algunos mitos.
Somos animales que nos constituimos hablando y esa comunicación entre sujetos es la semiotización de la relación con el medio (relación S-O)1. Lo que vamos a intentar investigar es la formalidad de la comunicación de lo axiológico que se cumple en el lenguaje natural por ser valoral al no intervenir en él ni las ciencias ni las tecnologías. Cuando entre el Sujeto y el Objeto opera la tecnociencia, la relación S-O deja de ser axiológica por lo que en la comunicación S-S deja de darse la semiotización estimulativa propia de la relación preindustrial con el medio expresada en la lengua natural.
Nos interesa la formalidad de la presentación y transmisión de lo concreto-valorativo propia de las lenguas naturales, que ha sido muy estudiada por los lingüistas, pues de ella podríamos extraer el protocolo para la creación y transmisión movilizadora de valores.
