Teresa Guardans En los últimos años estamos viviendo los efectos de la llamada “economía de la atención”, un modelo económico que basa la obtención de beneficios en la captación y manipulación de la atención de miles de millones de seres humanos. El psiquismo, la atención y el sentir, todo, se ve profunda y directamente afectado por el peculiar uso de las tecnologías que se está llevando a cabo desde este modelo económico. Vamos a reflexionar sobre ello, deteniéndonos especialmente en el impacto que pueda tener sobre el cultivo de la cualidad humana, sobre la mismísima viabilidad de unas sociedades “sanas”.
La sociedad de conocimiento globalizada y sus consecuencias epistemológicas, antropológicas, axiológicas y religiosas
Ponencia presentada en el Primer Coloquio Internacional. Diálogos: presente y futuro de las religiones y la espiritualiad, sus contextos en Europa y America Latina.
22-26 de marzo, 2011. Guadalajara (México). Organizan: Universidad de Guadalajara, ITESO, UNIVA, Colegio de San Luís y CETR
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Este escrito pretende calibrar una serie de transformaciones producidas en España, en Europa Occidental y en otros varios países, por causas económicas, históricas, y culturales, que, en nuestra opinión, tienen una tendencia expansiva inevitable. Las consecuencias de estas transformaciones son de todo tipo, pero especialmente son de carácter axiológico, antropológico, epistemológico, y religioso.
Una serie de grandes transformaciones en los modos de vida han tenido graves consecuencias en lo más hondo de nuestras concepciones culturales. Las grandes transformaciones, a nuestro juicio, son: el hundimiento completo de las sociedades preindustriales y la emigración masiva del campo a la ciudad, la generalización de la industria, el asentamiento de las sociedades de conocimiento, innovación y cambio continuo y la globalización. Las consecuencias son: el desmantelamiento axiológico de individuos y colectivos, la crisis de la epistemología mítica, el cambio de la antropología y la crisis mortal de las religiones. Para manejar esta difícil situación contamos con dos potentes auxiliares: la epistemología axiológica y la intensificación del cultivo de la cualidad humana profunda.
