Marià Corbí A un viviente que tiene un doble acceso a la realidad se le plantean dos posibilidades: una es hacer todas las construcciones culturales apoyados en nuestra condición necesitad y, por tanto, en la autorreferencia a nuestra condición de vivientes, lo cual supone que hacemos las construcciones y su gestión desde nuestra egocentración que, por las dificultades que se presentan se transforma en egoísmo. La otra posibilidad, apoyamos todas nuestras construcciones culturales en la experiencia de DA de nuestra condición humana. La humanidad, en toda su historia ha fundamentado todos los rasgos de la cultura y sus construcciones al servicio de nuestra condición de individualidades necesitadas movidas por el ego, sus necesidades y sus deseos. Desde ese individuo necesitado y egoísta se construyeron todos los tipos de organizaciones sociales, todos los colectivos, los países, etc. Toda la realidad de la tierra está ahí a nuestro servicio, dispuesta a nuestra explotación.
La sociedad de conocimiento globalizada y sus consecuencias epistemológicas, antropológicas, axiológicas y religiosas
Ponencia presentada en el Primer Coloquio Internacional. Diálogos: presente y futuro de las religiones y la espiritualiad, sus contextos en Europa y America Latina.
22-26 de marzo, 2011. Guadalajara (México). Organizan: Universidad de Guadalajara, ITESO, UNIVA, Colegio de San Luís y CETR
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Este escrito pretende calibrar una serie de transformaciones producidas en España, en Europa Occidental y en otros varios países, por causas económicas, históricas, y culturales, que, en nuestra opinión, tienen una tendencia expansiva inevitable. Las consecuencias de estas transformaciones son de todo tipo, pero especialmente son de carácter axiológico, antropológico, epistemológico, y religioso.
Una serie de grandes transformaciones en los modos de vida han tenido graves consecuencias en lo más hondo de nuestras concepciones culturales. Las grandes transformaciones, a nuestro juicio, son: el hundimiento completo de las sociedades preindustriales y la emigración masiva del campo a la ciudad, la generalización de la industria, el asentamiento de las sociedades de conocimiento, innovación y cambio continuo y la globalización. Las consecuencias son: el desmantelamiento axiológico de individuos y colectivos, la crisis de la epistemología mítica, el cambio de la antropología y la crisis mortal de las religiones. Para manejar esta difícil situación contamos con dos potentes auxiliares: la epistemología axiológica y la intensificación del cultivo de la cualidad humana profunda.
