Indagación con el Brihadaranyaka Upanishad: ejercicios
Los Upanishad recogen las reflexiones de los antiguos rishis de la India, en diálogo con sus discípulos. El núcleo clásico de estos textos habría que situarlo entre los siglos IX-IV a.C.; el Brihadaranyaka sería uno de los más antiguos. Es una de las obras que se están trabajando este curso 2015-2016 en Cetr, y ha sido el hilo conductor de un fin de semana de prácticas de silencio (en Noviembre, 2015).
Montserrat Cucarull Una reflexión sobre los resultados obtenidos de una lectura realizada al mismo tiempo de tres textos de sabiduría alejados culturalmente y pertenecientes a diferentes tradiciones espirituales, como son el Evangelio de Lucas (tradición cristiana), las enseñanzas de Lin Chi (budismo), y el Corán, (Islam) Todo un reto, porque lejos de tomar al pie de la letra lo que dicen los textos, hoy nos vemos obligados a transitar por ellos haciendo una lectura simbólica indagando sus propuestas de cualidad humana (CH) y cualidad humana profunda (CHP) desde distintas perspectivas, a través de las experiencias y vivencias de tres grandes maestros. El reto para la autora consistirá en saber leer estos textos, intentando identificar lo que es propio del momento cultural, histórico y de la tradición en el que fueron escritos y sin necesidad de creer nada, poder captar y certificar la cualidad humana que rezuman.
CETR Las imágenes más icónicas de la Tierra desde el espacio provienen del programa Apolo y ahora, más recientemente, de las imágenes realizadas por la misión espacial de Artemis II. Una de esas primeras fotografías tomadas por el astronauta Harrison Schmitt del Apolo 17 se denominó La Canica Azul; una foto que simboliza lo que el escritor Frank White llamaría "efecto perspectiva" y que es definido de la siguiente manera:
"Un sentimiento místico de profunda concienciación que sienten muchos de los que han experimentado vuelos espaciales y han podido ver la totalidad de nuestro pálido punto azul de una sola vez".
Marià Corbí El poemario El encuentro de Marià Corbí se presenta como una meditación lírica y existencial escrita desde la conciencia de la vejez y la inminencia de la muerte. A través de una sucesión de poemas breves, el autor articula una indagación radical sobre el sentido de la existencia, el misterio del ser y la relación entre vida, muerte y absoluto. El eje central de la obra es la noción de “misterio”, entendida no como un enigma que deba resolverse, sino como la realidad última que envuelve y constituye todo lo existente. Corbí insiste en que nada es obvio ni cotidiano: todo, desde la naturaleza hasta la propia conciencia humana, es expresión de una profundidad insondable. Esta intuición atraviesa el libro y se manifiesta en la contemplación de paisajes, estaciones, animales o fenómenos cotidianos, que aparecen como revelaciones de lo absoluto.