Hombre y mujer de conocimiento – Fragmentos del libro
J. Amando Robles Robles. Hombre y mujer de conocimiento: la propuesta de Juan Matus y Carlos Castaneda. Heredia, CR, Euna, 2006. 165 p. ISBN 9977-65-279-1 INTRODUCCIÓNEl lector espera, y con razón, se le expliquen las motivaciones subyacentes a la obra que se le presenta como realizada, se le adelante en pocas palabras la naturaleza de la misma, su organización y estructura, y hasta el estilo en el que está escrita. Tiene derecho a saber si es el tipo de obra que le interesa y a comprender desde el comienzo lo que se le ofrece, para juzgar al mismo tiempo que lee. Como el autor se toma el derecho a decir todavía una última palabra disfrazada de primera, que es en lo que se suele convertir una introducción.Las motivaciones para escribir la presente obra fueron varias y convergentes, sin que podamos decir cuál fue o es la más importante. Una de…
5. Un camino de corazón
del capítulo 5 de: J. Amando Robles Robles. Hombre y mujer de conocimiento: la propuesta de Juan Matus y Carlos Castaneda. Heredia, CR, Euna, 2006. 165 p. ISBN 9977-65-279-1 En las diferentes tradiciones la espiritualidad, así como sus diferentes métodos, con frecuencia es presentada como un camino. Y quien dice camino dice jornada, recorrido, esfuerzo personal, trabajo sobre uno mismo. Lo contrario de automatismo y de magia. Igual sucede en el planteamiento de don Juan Matus y de Carlos Castaneda. Y de ello será objeto en el presente capítulo. Como veremos, la imagen del camino está muy presente, desde el puro comienzo, en la obra de Carlos Castaneda. Decimos bien desde el puro comienzo, ya que en el primer libro, Las enseñanzas de don Juan, el subtítulo reza “A Jaqui way of Knowledge”. En castellano “way” aparece traducido por “forma”, pero “way” significa también “camino”. Y la tercera obra, llevará…
Mística: Unidad en la diversidad
CONFERENCIA DE EXPERTOS EN TRADICIONES MÍSTICAS Y DIÁLOGO INTERRELIGIOSOcelebrada en Barcelona del 23-26 de Mayo de 2002 Es necesario aprender a superar las barreras culturales y reconocer la unidad profunda de las tradiciones bajo formas culturales, míticas y simbólicas muy diversas. Esas barreras son las que generan al unir el camino interior con un cuadro de creencias incondicionales. En un mundo globalizado, ya nadie debiera recluirse en su propia tradición, ni menos recluirse en sus creencias. Sólo cuando se reconoce la unidad aparece la riqueza de la diversidad: diversidad de sistemas simbólicos y de expresión, y diversidad de sistemas de iniciación y silenciamiento.El conocimiento de la unidad radical en la diversidad de formas es la mejor ayuda para aprender a dar a las formas el valor que tienen y para trascender las formas y aproximarse al “sin forma”. Y trascender esas formas es el mejor servicio que se puede hacer…
MI CASA FUERON MIS PALABRAS, MI TUMBA EL AIRE
OCTAVIO PAZ pequeña antologia Estoy atado al tiempo / Prendido prendado / estoy enamorado de este mundo... escribió Octavio Paz (1914-1998) en uno de sus poemas. Fue sobre todo, un poeta del tiempo y del amor. La naturaleza y los paisajes del mundo se le colaban entre líneas y también daba golpes con las palabras, como el ciego que da bastonazos contra la Tierra para robarle el conocimiento íntimo de las cosas. Ahí siguen sus versos en el aire: amar es perderse en el tiempo, ser espejo entre espejos. (José Andrés Rojo, en El País 21-04-1998, p. 42) Naranja Pequeño sol quieto sobre la mesa, fijo mediodía. Algo le falta: Noche. Alba Sobre la arena escritura de pájaros: memorias del viento. Estrellas y grillo Es grande el cielo y arriba siembran mundos. Imperturbable, prosigue en tanta noche el grillo berbiquí. No-visión Hora nula, cisterna donde mi pensamiento a…
5. KÂRIKÂ DE GAUDAPÂDA.
IV. La extinción del tizón ardiente. 10. Todos los seres humanos están por esencia libres del deterioro y la muerte, pero ellos piensan que están sometidos a estas circunstancias y este mismo pensamiento los aparta de su verdadera naturaleza. 45. La conciencia parece tener un origen, parece moverse y tener la forma de los objetos, pero en verdad no tiene origen, es inmutable, insustancial, serena y una, sin segundo. 46. La conciencia no tiene origen y los seres humanos no están sujetos al nacimiento ni al cambio. Aquellos que han comprendido esta verdad no caen más en la confusión. COMPRAR 47. El movimiento de un tizón ardiente parece crear líneas rectas y curvas; de la misma manera el movimiento de la conciencia aparece como conocedor y conocido. 48. El tizón ardiente que no se agita no produce ningún fenómeno aparente ni cambia. Así la conciencia cuando no se…
