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LA APORTACIÓN DEL MITO
Karen Armstrong Ya es hora de renunciar a la falacia del siglo XIX según la cual los mitos son falsos o representan un modo de pensamiento inferior. La mitología, al igual que la ciencia y la tecnología, amplía las posibilidades del género humano. Hoy en día la palabra "mito" suele designar algo no verídico. Un político acusado de cometer un desliz se defenderá diciendo que eso es un "mito", que nunca ocurrió. Cuando oímos historias sobre los dioses que pasean…
El coloquio de los pájaros (selección)
"Cualquiera que se mantenga firme en el amor, renuncia a la vez a la religión y a la incredulidad. El amor te abrirá la puerta de la pobreza espiritual; y la pobreza te mostrará el camino de la incredulidad". El místico y poeta persa Farid Uddin Attar, nos ofrece este diálogo sobre el camino interior: "Los pájaros dijeron a la abubilla: "¿nos pides que abandonemos nuestra vida tranquila para abordar ese camino?" La abubilla, en su calidad de guía respondió:…
¿QUÉ HUMANIDADES? ¿QUÉ CONOCIMIENTO?
Josep Maria Lozano* Vamos todos repitiendo obedientemente el mantra "sociedad del conocimiento". Pero, ¿qué sociedad y qué conocimiento? En la sociedad que parece emerger, la vieja división entre cultura literaria y cultura tecnocientífica queda en un segundo lugar. En realidad, la sociología recreativa insiste en que la división entre ambas culturas se ha resuelto a favor de la tecnociencia. A pesar de eso, la "crisis de las humanidades" sólo ha llegado a ser comprendida muy recientemente a través de pensadores…
La búsqueda incansable
En los montes Vindhya había un aldeano muy rico que perdió una moneda de cobre. Como era muy tacaño comenzó a buscarla desesperadamente entre los espesos matorrales, mientras pensaba: con esta moneda puedo hacer algún negocio y obtendré cuatro monedas y después ocho y después más y más. Buscó la moneda durante tres días, sin percatarse de que la gente se reía de él por tan estúpida ocurrencia. Al cuarto día, en lugar de la ansiada moneda, encontró una preciosa…
El sentido de la falta de sentido
Wittgenstein reflexiona sobre la peculiaridad del discurso religioso. El lenguaje religioso reformula, en el marco de una gran y compleja alegoría, en enunciados sobre hechos significativos estas vivencias acerca de las que sólo podemos hablar en proposiciones carentes de sentido. No podemos expresar significativamente lo que en los símiles está por sí y remite más allá de sí, como tampoco podemos expresar significativamente la maravilla de la existencia del mundo. [...] Todavía no hemos dado con el análisis lógico correcto…









