Últimos artículos
TODO SER HUMANO ES ESPIRITUAL. Jean-Yves Leloup, Marie de Hennezel *
- ¿Cuál es el sentido profundo de la palabra espiritualidad? Parece que hoy se utiliza a menudo confundiéndolo o oponiéndose al de religión y que se convierte en sospechoso incluso cuando no se relaciona con un contexto religioso. Jean-Yves Leloup. - La palabra "religión" tiene dos etimologías posibles; en primer lugar, la que viene de “religare”, que significa “unir a”, vincularse, entrar en relación con lo que se considera como absoluto o esencial. Esta etimología es el sentido habitual de…
LLORABAS CUANDO NACISTE. Dichos de Zarathustra.
Poco se sabe de la vida de Zarathustra, se le sitúa entre el siglo X y el VI a.C. en Persia (Irán); sus enseñanzas se extendieron por toda la región llegando hasta Siria o la India. Contrario al politeísmo, Zarathustra predicaba una vida en perpetua alabanza, consciente, abierta a Dios, a Ahura Mazda (“el Donador de Vida”, el “Gran Donador”, el “Gran Creador”...); de ahí que se conozca como mazdeísmo la tradición religiosa que nació con él. A él se atribuyen los Gathas, himnos a Ahura Mazda recogidos en el Avesta, la “bíblia” persa, libro sagrado del mazdeísmo. En el siglo VII, la expansión islámica en la región llevó a sus seguidores a refugiarse en la India, donde se les conoce hoy como los “parsis” (los persas). Esta pequeña selección proviene de: La sabiduría de Zarathustra (J.J. de Olañeta, 2010).
LA MÚSICA Y LA PRÁCTICA DEL SILENCIO.
La música se puede vivir como creador, como intérprete y como oyente. Tres maneras de presentarse el mismo fenómeno, intrínsecamente emparentadas, tanto que deben formar una unidad. El creador, cantando y construyendo su canto, vive, siente y conoce lo Real en su sutilidad. Su creación es una indagación y es el resultado de su indagación. El intérprete recrea, vive de nuevo lo que el autor creo, indagó y vivió. El oyente debe recrear, con el autor y el intérprete, lo…
CUENTOS ZEN *
La taza de te Nan-in, un maestro japonés de la era Meji recibió cierto día la visita de un erudito, profesor en la Universidad, que venía a informarse acerca del Zen. Nan-in sirvió el té al visitante. Colmó hasta el borde la taza de su huésped, y entonces, en vez de detenerse, siguió vertiendo té sobre ella con toda naturalidad. El erudito contemplaba absorto la escena, hasta que al fin no pudo contenerse más. - Está ya llena hasta los…
QUE MI PALABRA SEA LA COSA MISMA
Juan Ramón Jiménez ¡Inteligencia, dame el nombre exacto de las cosas! ...Que mi palabra sea la cosa misma, creada por mi alma nuevamente. Que por mí vayan todos los que no las conocen, a las cosas; que por mí vayan todos los que ya las olvidan, a las cosas; que por mí vayan todos los mismos que las aman, a las cosas... ¡Inteligencia, dame el nombre exacto, y tuyo, y suyo, y mío, de las cosas! * Yo no soy…









