MÚSICA CLÁSICA CONTEMPORÁNEA (III)
CETR Para esta tercera sesión os presentamos tres obras que si bien no pertenecen al estilo de música contemporánea de los últimos años se pueden considerar como sus precursoras abriendo camino para llegar a ella.
CETR Para esta tercera sesión os presentamos tres obras que si bien no pertenecen al estilo de música contemporánea de los últimos años se pueden considerar como sus precursoras abriendo camino para llegar a ella.
Marià Corbí Pretendemos rastrear las consecuencias organizativas y axiológicas de la sobrevivencia de los colectivos que medran gracias a la innovación continua y acelerada a través de las TC. Este es el dato: las tecnociencias en desarrollo continuado y acelerado exponencialmente son el medio de sobrevivencia en las SC. Las TC tienen un desarrollo abstracto, lógico. Eso comporta que la marcha de las SC vendrá determinada por la lógica propia de las ciencias, porque se vive de ellas. La lógica de desarrollo e innovación de las ciencias y de las tecnologías es la que proporcionará los medios de sobrevivencia. Será, pues, una lógica forzada; en esa lógica no intervendrán para nada elementos axiológicos.
CETR Cómo anunciamos en el último boletín hemos introducido un apartado sobre música clásica contemporánea. Todas las recomendaciones las encontrará en https://cetr.net/musica-classica-contemporania/ Nuestro objetivo es colaborar en eliminar la distopía de nuestra sensibilidad musical que se siente a gusto con la música del barroco y posterior pero que no tiene afinidad con la música clásica contemporánea. El sentir siempre va retrasado respecto a la indagación mental, es el caso de que nuestra sensibilidad no se sienta cómoda con la música clásica propia de la sociedad que vive de la creatividad en ciencia y tecnología, nuevos productos y servicios.
Propuestas, reflexiones, enlaces, en relación con la guerra en Ucrania Os ofrecemos una selección de información e iniciativas para entender la guerra en Ucrania, cómo hablarlo con jóvenes y niños y cómo ayudar a la población ucraniana.
CETR Este nuevo apartado que iniciamos quiere colaborar en eliminar la distopía de nuestra sensibilidad musical que se siente a gusto con la música del barroco y posterior pero que no tiene afinidad con la música clásica contemporánea. El sentir siempre va retrasado respecto a la indagación mental, es el caso de que la sensibilidad no se sienta cómoda con la música clásica propia de la sociedad que vive de la creatividad en ciencia y tecnología, nuevos productos y servicios. Iremos proponiendo la audición de obras de la música clásica contemporánea para ayudar a realizar el tráfico. Citaremos piezas de música contemporánea del siglo XX y al mismo tiempo del siglo XXI que rompen con la estructura de composición de la música occidental creada hasta ese momento. No estarán todas las obras ni todos los autores más destacados pero señalaremos aquellos que a criterio general han destacado.
Marià Corbí La belleza es expresión sin dualidad de la DA. Luego la belleza es la DA, la verdad. Este hecho implica que la verdad no es una formulación, ni es posible formularla, pero sí expresarla o, mejor, intentar expresarla. Esta coincidencia nos lleva a advertir que la verdad tiene los caracteres de la belleza.
Guillem Yepes En algunas ocasiones hemos hablado de los géneros musicales actuales, como el Trance, un derivado del Techno (música electrónica) o también de bailes actuales, como el twerking (un baile originalmente africano). En ambos ejemplos llegando a la conclusión de que no merece la pena fijarse en ellos, en el contexto de estudio del centro. Pero existe un género musical muy arraigado a la cultura de los jóvenes actuales, su forma de hacer y de crear, define y representa a la perfección la mentalidad de estas nuevas generaciones, hablamos de la música indie o independiente en cuestión. El Indie nace como un subgénero del rock alternativo, en el Reino Unido y los Estados Unidos en la década de 1980, pero sobre todo a partir de los 2000 ha empezado a mezclarse con casi todos los géneros musicales que podamos imaginar.
Nuestra civilización, basada en el pensamiento europeo ilustrado, exige hoy una fragmentación y diversificación. La globalización fue un proceso de colonización tecnológica y de sincronización que hizo converger diferentes temporalidades históricas en un único eje definido por la secuencia Premodernidad-Modernidad-Posmodernidad-Apocalipsis. Los problemas que acarrea esta cultura monotécnica, que prioriza formas específicas del conocimiento vinculadas al deseo de medir, calcular y dominar, están llevando al agotamiento de los recursos naturales, la degradación de la vida sobre la Tierra y la destrucción del medioambiente. Fragmentar este futuro que se presenta hoy como inevitable no supone oponerse a la inteligencia artificial o el aprendizaje automático. Tampoco volver el tiempo atrás. En todo caso lo que busca es escapar de la fantasía transhumanista que subordina a los otros seres a los términos de su propio destino y proponer una nueva agenda y una nueva imaginación tecnológica que abran paso a diferentes dinámicas entre lo humano y lo no-humano.
Marià Corbí Somos vivientes necesitados, como los demás animales nuestros hermanos, sin ninguna entidad añadida a esa condición. Con estructuras y vísceras como ellos, con etapas de la vida como ellos. Lo que condiciona nuestra existencia es básicamente lo mismo que en el resto de animales. Día a día vivimos nuestra humilde condición animal. Pero tenemos algo que nos diferencia de las demás especies: nuestra condición de animales constituidos, como animales, por el habla. El habla animal tuvo un efecto inesperado, que cambió nuestro destino: Nos dio acceso a una dimensión absoluta de la realidad (DA) de los mundos inmensos, además de la dimensión de esa misma inmensidad moldeada a la medida de las necesidades, como el resto de animales.
Marta Granés Este trabajo corresponde a la tesis doctoral de la autora sobre la epistemología axiológica planteada por el epistemólogo Marià Corbí. Una propuesta que se presenta como una orientación apta y viable para que la sociedad que vive de innovar continuamente en ciencia y tecnología y en nuevos productos y servicios pueda afrontar el desafío de haberse quedado sin orientaciones axiológicas colectivas precisamente cuando maneja un poder tecnocientífico capaz de destruir varias veces la vida en el planeta. Resulta atractiva la voluntad de concreción y pragmaticidad que subyace en la epistemología axiológica de Corbí que, estando fuertemente trabada a nivel teórico, se postula como una herramienta de la construcción de proyectos de valores colectivos para las sociedades de conocimiento como elemento clave para una posible vía de solución a la crisis axiológica.