CETR El artículo plantea una crítica a la forma en que se entiende el paso hacia las llamadas sociedades del conocimiento, señalando que este proceso no supone una transformación real mientras continúe dominado por el capitalismo neoliberal. La ciencia y la tecnología han sido absorbidas por un sistema basado en el individualismo, el libre mercado y la rentabilidad a corto plazo, lo que impide afrontar de forma efectiva tanto la crisis ecológica global como el profundo cambio en las formas de vivir y sobrevivir, hoy marcadas por la interdependencia y el conocimiento. Frente a discursos como el “capitalismo verde”, el “capitalismo consciente” o el “multicapitalismo”, se muestra que estas propuestas no rompen con la lógica del sistema, sino que la maquillan incorporando selectivamente críticas ecológicas y sociales para asegurar su continuidad. Transitar hacia las sociedades del conocimiento, sólo será posible mediante un proyecto axiológico colectivo que supere el individualismo, reconozca la interdependencia entre seres humanos y naturaleza, y sitúe el desarrollo científico y tecnológico al servicio del bienestar común y de la vida en su conjunto.
Intento de caracterización de la Cualidad Humana Profunda (espiritualidad) en las Sociedades de Conocimiento.

Preámbulo
Se trata de transitar
-desde una espiritualidad religiosa, fundamentada en creencias y en la sumisión, interpretada desde la epistemología mítica, y construida sobre el individuo,
-a una cualidad humana profunda libre y creativa que tiene que excluir toda creencia y sumisión, y que es interpretada simbólicamente sin epistemología mítica, y realizada desde equipos interdependientes.
Rasgos de la cualidad humana profunda en las sociedades de conocimiento
No se parte de creencias de ningún tipo, sino de un DATO que consiste en reconocer la doble dimensión de la realidad y, a través de ese dato reconocer la dimensión absoluta, también como DATO, en toda realidad y en sí mismo.
Para llegar al reconocimiento claro de estos datos, puede ser una ayuda eficaz la música, la poesía y las bellas artes en general.
Partiendo de ese reconocimiento, estudiar a fondo, y de por vida, a todas aquellas personasque desde el pasado y en el presente fueron capaces de ese reconocimiento (sagradas escrituras y grandes textos espirituales), para poder verificar, mejorar y profundizar en el reconocimiento de la dimensión absoluta.
Ese trabajo nos llevará a asentar en el “sin forma” todos nuestros pensamientos, sentires y actuaciones. Eso será la cualidad humana profunda.
Así todo egoísmo será excluido y sustituido por el amor y el servicio de todos a todos.
Todo este trabajo no se hará en solitario, sino en equipos de interdependencia.
En qué consiste el equipo en interdependencia, en el reconocimiento y cultivo de la cualidad humana profunda y de la dimensión absoluta en las sociedades de conocimiento:
Cada miembro del equipo recibe y da ayuda para reconocer la doble dimensión de lo real, y desde ella la dimensión absoluta.
Se estudian los grandes textos en equipo. Cada persona ayuda a las demás con sus indagaciones.
Todas ayudan a todas a asentarse en la DA, en lo informe, en el misterio de los mundos.
Todas evitan el egoísmo para amarse, servirse unas a otras y a toda criatura.
La tarea es obvia y simple.
