Helena Guardans

LA ESPIRITUALIDAD LAICA EN POCAS PALABRAS. Helena Guardans

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Notas para la presentación del libro de Marià Corbí.
por Helena Guardans


El pasado 5 de mayo de 2008 tuvo lugar en ESADE, una tabla redonda con motivo del último libro de Marià Corbí, “Hacia una espiritualidad laica. Sin creencias, sin religiones y sin dioses”, esta vez, en el ámbito académico empresarial.

La misma fue presidida por el Sr. Carlos Losada, Director General de ESADE, y participaron además:
El Sr. Àngel Castiñeira, director del Departamento de Ciencias Sociales de ESADE
El Sr. Josep Mª Lozano, profesor del Departamento de Ciencias Sociales de ESADE
La Sra. Helena Guardans i Cambó, presidenta de Sellbytel Group Spain
El autor del libro, Marià Corbí, director del Centro de Estudio de las Tradiciones Religiosas (CETR), y ex profesor de ESADE.

De todas las ponencias, que intentaremos reproducir, por ahora podemos compartir con vosotros, la realizada por la Sra. Helena Guardans.

Buenas tardes a todo el mundo. Es un placer para mí presentar el libro “Hacia una espiritualidad laica. Sin creencias, sin religiones, sin dioses” de Marià Corbí.

Es un placer y -por qué no decirlo- también es una incógnita. La incógnita es saber por qué Marià Corbí me ha invitado a mí a presentar este libro. Y no sé porque pensé que la respuesta a esta pregunta me facilitaría la presentación. Y así ha sido.

Y creo haber encontrado la razón. Y como veréis eso demuestra que el paso de Marià Corbí por ESADE también lo afectó, porque sus motivos de invitarme me parecen muy “empresariales”.

El primer motivo seria seguir la estrategia de éxito de Apple. Al igual que Apple, que cuando presentó sus Mac quería que todo el mundo los pudiera utilizar. Hasta la gente que nunca había utilizado un ordenador. Y una de las maneras de conseguirlo era que las instrucciones fueran muy sencillas. Por esto escogieron a una periodista, que escribía bien, pero no tenía ni idea de informática. Hoy estas instrucciones son todavía un modelo para todas las empresas del sector.

Y el segundo motivo sería otro elemento que se ha mostrado exitoso en las campañas de Telemárketing. A saber. Que cuando queremos vender seguros a gente de la tercera edad es gente de la tercera edad quien hace las llamadas. Cuando queremos vender coches dirigidos a gente joven, son jóvenes los que llaman, y para vender cafeteras, las que mejor lo hacen son señoras de mediana edad. Teniendo en cuenta que he estudiado en este casa… vosotros mismos podéis sacar las conclusiones de porque estoy aquí presentando este libro.

Dicho esto, y para continuar con la presentación os diré que una pregunta de mi hija Laura que tiene 13 años, me ayudó a tener ideas más claras de lo que os quería decir. Laura me preguntó de qué iba el libro que debía presentar. Pregunta que como todas las suyas requería de una respuesta rápida y sobre todo corta. Estaréis de acuerdo conmigo que resumir en pocas palabras todo este libro tiene su mérito.

El libro, le dije, nos explica que debemos hacer las cosas bien y con justicia. Que nos debemos portar bien. Lo que pasa es que antes era más fácil explicar esto, ya que los padres decían a los hijos que hicieran las cosas bien porque si no las hacían bien irían al infierno. Y esto antes funcionaba.

Pero ahora los padres no podemos decir a nuestros hijos que irán al infierno, y este libro da razones claras y comprensibles de porque nos interesa a todos hacer las cosas bien.

Contestada esta pregunta volvamos al libro.

El libro explica lo que acabo de decir de una forma interesante y de un modo agradable. No se confundan. No es un libro de autoayuda ni se puede leer caminando por la calle. Cuando menos yo, no podría hacerlo. Más bien al contrario: he necesitado un resaltador de estos de colores para ir marcando todo aquello que me interesaba. Si queréis os dejo ver después el libro para que veáis que está lleno de colores!

El libro empieza con una afirmación que a mí me dejó muy parada.

No es posible eludir la responsabilidad con las generaciones futuras, por una fidelidad a las formas del pasado mal entendida y miedosa

O sea que si justamente intentamos mantener las formas por respeto al pasado va y resulta que no, que este no es el camino. Y además dice, que si lo hacemos así, “continuar leyendo el legado como lo hicieron nuestros antepasados que han desaparecido” corremos el riesgo de perderlo todo, al igual que ya han desaparecido aquellas sociedades.

Maria Corbí nos explica que ahora vivimos en una sociedad dónde el motor central es la ciencia y la tecnología. Y aunque estas lo invaden todo, dice, son mucho más modestas. Ya no pretenden tener la llave de la verdad. Estamos en la continúa creación de novedad y estas innovaciones han acabado con las fronteras y han creado una gran sociedad globalizada. Innovamos en todos los sentidos, en todos los ámbitos.

Y es en esta sociedad globalizada, dónde podemos cultivar la dimensión humana que en el pasado hacían las religiones. Pero por esto debemos volver a reconstruirlo todo. Porque esta dimensión, ya no la encontramos en los mitos y religiones.

Hemos de aprender a entender y experimentar sin las formas religiosas. Hemos de aprender a diferenciar entre el vino y la copa, nos dice. Lo que antes eran creencias y sumisión ahora es una tarea de indagar. Y por supuesto las grandes religiones nos pueden ayudar en nuestras indagaciones.

Porque de las religiones del pasado lo que importa es saber donde nos conducen. Hemos de olvidar las formas, porque estas cambian al cambiar las culturas.

Y lo que de nuevo me sorprende, es que Marià Corbí se está refiriendo también y principalmente al mundo de la empresa. A nuestro mundo.

El cambio afecta a los grupos empresariales. Dónde el éxito se mide por la capacidad creativa y de innovación. Y un grupo para ser verdaderamente creativo requiere de una comunicación sin reservas. Y esta no puede venir impuesta desde arriba. Se debe motivar para que así sea.

Por lo tanto dice, las nuevas organizaciones exigen innovación en el sistema de comunicación, en las motivaciones y en los valores de los individuos y de los grupos.

Y dice que esto nos trae a la necesidad de cultivar la «dimensión absoluta» en las nuevas condiciones culturales. Por qué? Porque esta dimensión si bien no soluciona nada, crea personas con capacidad de crear explicaciones y solventar problemas.

Porque nos recuerda que las ciencias no pueden resolver los problemas humanos. Pueden dar información pero no tienen capacidad de proporcionar valores. Y los problemas humanos se deben resolver con un lenguaje que no elimine los elementos de valor.

Para conseguir esta experiencia absoluta nos habla del silencio, y del distanciamiento. Y este distanciamiento proporciona libertad, y esta nos permite lo que denomina “amor verdadero” o interés desinteresado. Este amor hace amar las cosas y a las personas y no a sí mismo. Y acaba afirmando que sin este distanciamiento y sin libertad la vida colectiva se convierte en una competencia entre depredadores. No puede haber paz y cohesión social. En cambio, dónde hay respeto y amor hay equidad y justicia.

Esta experiencia de la dimensión absoluta (a la que define como calidad humana), encuentra la manera de actuar correctamente, con justicia, equidad y benevolencia.

Porque por calidad humana se entiende la sensibilidad por comprender, la capacidad de simpatía, capacidad de comunicación que incluye aceptar la diversidad, capacidad de hacerse cargo de las situaciones, capacidad para proyectar situaciones futuras, capacidad para valorar a las personas, capacidad por valorar situaciones cambiantes…

A mí todo esto me suena bastante a lo que en la empresa definimos como liderazgo. Y esto es lo que me ha interesado y sorprendido de Marià Corbí. Que por un camino nada habitual, nos define lo que es esencial para que una empresa tenga éxito.

Porque en este mundo globalizado, ya no se trata sólo de productos y servicios. Lo medida ya no es esencial. Si analizamos los emprendimientos de más éxito, vemos que ahora, quien tiene el mejor equipo es quien gana la carrera. Y para tener el mejor equipo se necesita cohesión, para motivar para innovar para compartir objetivos y conseguir resultados y esto sólo se consigue según nos ha explicado Marià Corbí con calidad humana.

Yo os invito a que leáis el libro porque vale la pena y además hay historias muy guapas, que parecen cuentos, que nos permiten conocer mejor las culturas humanas. Y confío haber conseguido en esta presentación lo que Marià Corbí esperaba al invitarme.

Muchas gracias.