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Las afueras de mi barrio

Jaume Esteve Gilabert

 

No tardaría nada

 Si mi muerte fuera educada
y de la mano de un sabio doctor,
me avisara con tiempo de su llegada,
una vez vencido el primer pavor
pensaría en cómo mejor
aprovechar la jornada.

No necesitaría más de un minuto
para decidir…
Pasearía, sí, pasearía.
… Para agradecer, para recibir.
Pasearía,
para tocar, ver, oír.
Pasearía, pasearía…
Para andar, amar, sentir.
Pasearía, pasearía, pasearía…
Consciente que sólo pasar
es el vivir.

Pasearía;
y otra vez me enamoraría,
de ese… Ir.

 

Cosas como esas

Creo que vale la pena
pasear por pasear,
salir dispuesto
a levantar las faldas a la vida,
a chafardear!…

Para que despierte tu piedad,
un antiguo reloj estropeado,
reliquia publicitaria
de un viejo negocio, ya cerrado.

Que detengas un momento el paso
para oír mejor una lejana risa;
y que al poco,
llame tu atención,
de una bella joven,
su prisa.

Mirar asombrado
como un joven ciego
un semáforo ha cruzado.
Solo, impecablemente,
… Dios!, hay gente
osadamente inteligente.

Podría haceros una lista
y no acabar…
Cosas como esas
suelo siempre ver,
cuando salgo dispuesto
a pasear por pasear,
levantando las faldas a la vida,
para chafardear!

Barceloneta

Los tiempos en que nací
no eran buenos en mi tierra,
pues hacía poco que por allí
había pasado la guerra.

El lugar donde vine a parar
era un barrio pescador y portuario,
y su gente solía cantar
aunque no les llegaba el salario.

Sus plazas y calles
fueron mis patios de juegos;
lo mismo eran… Verdes valles,
que “tierra de nadie” entre dos fuegos.

La mayor parte del barrio
moría frente al mar;
y fue en sus playas
donde empecé a nadar y soñar.

y así entre juegos y sueños
mirando el horizonte aprendí…
“Que la mar no tiene dueños”.
Y que visto desde aquí,
el mundo nunca será para mí
un lugar extraño y solitario,
pues tan sólo es…
¡las afueras de mi barrio!

Trazos

Mi afán…
Sin metas, desnudo de conquistas,
sin ideales que asentir.
Preñado de presencias,
vestido de misterio
y abierto al presentir.

Mi afán…
Sin raíces que lo cubran,
sin norte ni rutas,
sin huellas que seguir.
Hecho de salvajes pasos
que la libertad
hizo andadura al proseguir.

Mi afán…
Colmado de todo y nada,
al sentir.
Mi afán… ¡Ir!

¡Ojalá!

Si un día,
cuando ya haga miles que desaparecí,
cae en las manos de alguien
un poema escrito por mí.

Y ese alguien,
se emociona
al leer lo que escribí;
al final resultará,
que quizás del todo,
nunca me fui!

Sobre el verbo amar

Amo, amar…
El sentirme por todo interesado.
Por la gente, la tierra,
o por la más pequeña cosa.
…Una espiga, un cachorro,
un árbol, una rosa.
Y por un amanecer
de color anacarado.

Amo al suave viento
que cual puntal amante,
poniendo de éste
toda la ternura y acierto,
inicia para mi deleite
un hermoso concierto,
al besar las encinas
enamorado y galante.

Amo a las nubes
que cubren al sol en su ocaso,
para que tras ellas
pueda serenamente la luz morir;
y que al poco,
salen a la blanca luna a recibir,
para vestirla como un aura
de misterioso raso.

Amo el saber y sentirme yo,
también amado.
Por el viento, las encinas,
el sol y el atardecer.
Por las nubes, la luna,
el ocaso y el anochecer.
Por la luz, y el misterio.
Por lo escrito, y lo borrado.

Entrada libre

Así como un pequeño árbol
puede burlar al sol implacable,
y su sombra da cobijo
protegiendo del ardiente envite,
así mi pecho acoge y protege
de manera entrañable,
a quien quiera entrar en él,
sin necesidad de que se le invite.

Epitafio

Quiero dejar del todo bien claro
por si mañana me muero,
que “mañana” a este servidor
le importará un bledo,
todos sus desasosiegos
desde el más viejo al postrero.
Lástima que para eso,
tenga uno que morirse primero.

(selección de la obra de Jaume Esteve: Glops de la meva set: poemes – poemas. Granollers, Palau, 2010. 164 p.)

 

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