Rafa Sánchez

La peor enfermedad, tener de piedra el corazón

Rafa Sanchez

Pequeña selección del poemario del cantautor, activista, profesor y poeta Rafa Sánchez: SED (San Pablo, 2018. 144 p.)
Versos que invitan a no asfixiar la vida que late en cada uno; palabras que, abriéndose camino en nosotros, nos recuerdan el verdadero sabor de la vida, la importancia de darnos tiempo, de estar plenamente. Cuando un poema nace de lo hondo es capaz de acercarnos ese sabor de luz, de paz, de confianza, de veneración por la vida… que nos permite descubrir que también hay hondura en nosotros.

(enlace a la tienda on-line de la editorial)

7
MAESTRA

Las sombras son el alma que hay en todo
y la Luz el corazón de la palabra.
El hueco en el vacío
es solo un sueño,
queriendo ser soñado
en algún cuerpo

Los nombres de las cosas no las crean,
o sí, quién sabe qué
es nada o materia.

Tú ves lo que yo veo, nos contamos,
y la vida es de la vida,
su maestra.

 

13

Hay silencios
que bailan,
cuando encuentran
una voz para vivir.

 

 

14
FLORES

Quietas.
Calladas dicen la verdad más clara.
También la noche las sostuvo.
Y la lluvia. Y la escarcha.
Y el calor del sol de invierno.
Su fragancia y sus colores
no son su más preciado triunfo.

Su triunfo
fue la espera.

 

19
Amanece,
y la muerte de la noche
nos desvela vivos.

Tenemos todo el día
para la tarea:
descubrir quién fuimos
en la noche de los tiempos.
Abre,
escucha,
siente.
Muere cada instante,
vuelve.
Y sobre todo,
calla.
Sé.

 

20
LO ÚNICO

Emerge el tilo
de la niebla caída,
como las voces de los niños
una tarde en verano.

Todo es una fiesta
y no hacen falta luces.
Se las tragaría
la iridiscencia del amor que siento.

Te busca lo que buscas.
Detén tu paso enloquecido,
Déjate hallar.
Sé lo único que eres:
perplejidad sin nombre,
alma desnuda.
Amor.
Asombro.

 

33

La tragedia
no es desaparecer.
Es no estar en nosotros
mientras somos.

61

Indecible milagro: respirar.
No vivir en el asombro
es morir de dos en dos los días.

 

68

La peor enfermedad,
tener de piedra
el corazón.

 

72

Anhelo la gratuidad de la flor
más escondida del valle.
Silenciosa y callada,
entrega lo que emana
y colorea.

 

86

Estrechamos el mundo
para hacer pie,
aunque la plenitud
está en el corazón
de la intemperie.

 

95

Amanezco,
y el silencio
me ha robado
las palabras y las notas.
Ya pasó.
Ya soy canción.