Marià Corbí El poemario El encuentro de Marià Corbí se presenta como una meditación lírica y existencial escrita desde la conciencia de la vejez y la inminencia de la muerte. A través de una sucesión de poemas breves, el autor articula una indagación radical sobre el sentido de la existencia, el misterio del ser y la relación entre vida, muerte y absoluto. El eje central de la obra es la noción de “misterio”, entendida no como un enigma que deba resolverse, sino como la realidad última que envuelve y constituye todo lo existente. Corbí insiste en que nada es obvio ni cotidiano: todo, desde la naturaleza hasta la propia conciencia humana, es expresión de una profundidad insondable. Esta intuición atraviesa el libro y se manifiesta en la contemplación de paisajes, estaciones, animales o fenómenos cotidianos, que aparecen como revelaciones de lo absoluto.
La escucha
Hugo Mugica
I.
La escucha poética, su comprensión,
no es una aprehensión,
es una entrega;
es la renuncia al deseo de poder insito en el saber,
renuncia al saber como posibilidad de posesión,
de borrar la alteridad.
II.
La comprensión poética no aboca a un discurso
sobre lo comprendido,
no es siquiera un acto del pensar:
es la sensibilidad,
la vulnerabilidad pasible de acoger,
de dejar venir, de amparar lo otro como otro;
es el dejarse alterar por la alteridad,
transfigurar por el sentido,
iluminar por la belleza,
o herirse por lo sublime.
III.
No se trata de una mera pasividad,
se trata de ser pasible,
capaz de acoger la alteridad como alteridad:
como fecundidad,
revelación que revela lo que crea.
(de Hugo Mugica. Lo naciente: pensando el acto creador. Valencia, Pre-Textos, 2007. p.82)
