Montserrat Cucarull Una reflexión sobre los resultados obtenidos de una lectura realizada al mismo tiempo de tres textos de sabiduría alejados culturalmente y pertenecientes a diferentes tradiciones espirituales, como son el Evangelio de Lucas (tradición cristiana), las enseñanzas de Lin Chi (budismo), y el Corán, (Islam) Todo un reto, porque lejos de tomar al pie de la letra lo que dicen los textos, hoy nos vemos obligados a transitar por ellos haciendo una lectura simbólica indagando sus propuestas de cualidad humana (CH) y cualidad humana profunda (CHP) desde distintas perspectivas, a través de las experiencias y vivencias de tres grandes maestros. El reto para la autora consistirá en saber leer estos textos, intentando identificar lo que es propio del momento cultural, histórico y de la tradición en el que fueron escritos y sin necesidad de creer nada, poder captar y certificar la cualidad humana que rezuman.
GURU NANAK en el Guru Granth Sahib Ji, el libro sagrado del sikhismo
Haz del silencio tus pendientes, de la compasión tu riqueza, de la meditación tu escudilla de mendigo.
Sea tu propio cuerpo el hábito remendado, el Verdadero Nombre tu cayado.
Practica este yoga, oh yogui. Que las cenizas con las que bañes tu cuerpo sean el conocimiento, tu flauta la concentración. Desátate de todo apego y peregrina a través de la ciudad de tu propio ser, tañe el arpa de tu mente.
Oh santos, escuchad: ¡haced de la Verdad y de la compasión vuestro jardín!
*
Aunque se medite sobre Él miles y miles de veces
no es posible comprenderlo.
Por más que se piense profundamente en Él
por largo tiempo y en silencio
no se puede alcanzar el Silencio Interior.
Esta hambre
no pueden apaciguarla
todos los graneros del mundo.
Por muchas que sean las vías
jamás se puede llegar a la meta.
¿Cómo sabremos la verdad?
¿Cómo nos libraremos del velo de la ilusión?
Lo sabremos acatando la voluntad de Dios,
oh Nának,
que al nacer, se inserta en nuestro corazón.
no es posible comprenderlo.
Por más que se piense profundamente en Él
por largo tiempo y en silencio
no se puede alcanzar el Silencio Interior.
Esta hambre
no pueden apaciguarla
todos los graneros del mundo.
Por muchas que sean las vías
jamás se puede llegar a la meta.
¿Cómo sabremos la verdad?
¿Cómo nos libraremos del velo de la ilusión?
Lo sabremos acatando la voluntad de Dios,
oh Nának,
que al nacer, se inserta en nuestro corazón.
*
Sea la sabiduría tu soporte.
La compasión sea tu guía
y escucha la música divina
que late en cada corazón.
La compasión sea tu guía
y escucha la música divina
que late en cada corazón.
