Montserrat Cucarull Una reflexión sobre los resultados obtenidos de una lectura realizada al mismo tiempo de tres textos de sabiduría alejados culturalmente y pertenecientes a diferentes tradiciones espirituales, como son el Evangelio de Lucas (tradición cristiana), las enseñanzas de Lin Chi (budismo), y el Corán, (Islam) Todo un reto, porque lejos de tomar al pie de la letra lo que dicen los textos, hoy nos vemos obligados a transitar por ellos haciendo una lectura simbólica indagando sus propuestas de cualidad humana (CH) y cualidad humana profunda (CHP) desde distintas perspectivas, a través de las experiencias y vivencias de tres grandes maestros. El reto para la autora consistirá en saber leer estos textos, intentando identificar lo que es propio del momento cultural, histórico y de la tradición en el que fueron escritos y sin necesidad de creer nada, poder captar y certificar la cualidad humana que rezuman.
LA LUZ
(Eloy Sánchez Rosillo)
No se puede prever. Sucede siempre
cuando menos lo esperas. Puede pasar que vayas
por la calle, deprisa, porque se te hace tarde
para echar una carta en correos, o que
te encuentres en tu casa por la noche, leyendo
un libro que no acaba de convencerte; puede
acontecer también que sea verano
y que te hayas sentado en la terraza
de una cafetería, o que sea invierno y llueva
y te duelan los huesos; que estés triste o cansado,
que tengas treinta años o que tengas sesenta.
Resulta imprevisible. Nunca saber
cuándo ni cómo ocurrirá.
Transcurre
tu vida igual que ayer, común y cotidiana.
«Un día más», te dices. Y de pronto,
se desata una luz poderosísima
en tu interior, y dejas de ser el hombre que eras
hace sólo un momento. El mundo, ahora,
es para ti distinto. Se dilata
mágicamente el tiempo, como en aquellos días
tan largos de la infancia, y respiras al margen
de su oscuro fluir y de su daño.
Praderas del presente, por las que vagas libre
de cuidados y culpas. Una acuidad insólita
te habita el ser: todo está claro, todo
ocupa su lugar, todo coincide, y tú,
sin lucha, lo comprendes.
Tal vez dura
un instante el milagro; después las cosas vuelven
a ser como eran antes de que esa luz te diera
tanta verdad, tanta misericordia.
Mas te sientes conforme, limpio, feliz, salvado,
lleno de gratitud. Y cantas, cantas.
Eloy Sánchez Rosillo. Las cosas como fueron. Barcelona, Tusquets, 2004. p. 287-288
