Últimos artículos
Sufismo, vía del corazón
Halil BárcenaDirector del Institut d’Estudis Sufís de Barcelona Dice un viejo adagio sufí persa: “¿Ṣūfī xist? ¡Ṣūfī… ṣūfīst!”; o lo que es lo mismo: “¿Qué es un sufí? Un sufí es… un sufí”. Pues bien, el sufismo no es más que eso… ¡el sufismo! Al igual que la vida o el amor, pongamos por caso, el sufismo es una realidad inefable, indefinible, no divisible, que sólo admite, valga la expresión, ser vivible. Como el Tao, que deja de serlo cuando…
Las formas del «Sin Forma»
A través de las artes plásticas de las diversas culturas PRESENTACIÓN Para el acto de inicio de este curso hemos querido hacer un recorrido por las representaciones plásticas con las que algunas Tradiciones han representado la dimensión que se ha dado en llamar el Absoluto, el Sin Forma, Dios, el Gran Ancestro. Las Tradiciones a través de sus representaciones muestran diferentes aspectos de eso que el Vedanta llama ‘el Sin Forma’. Cada representación es solo un símbolo de eso que…
EL DISCURSO SOBRE DIOS
Raimon Panikkar La experiencia de la humanidad, expresada a través de innumerables tradiciones –tanto orales como escritas—ha llamado a lo que solemos denominar “Dios” con muchos nombres y, casi únicamente, ha nombrado y entendido a Dios como símbolo, como nombre, no como concepto. El origen sánscrito de la palabra “Dios”, dyau (día), sugiere lo brillante, la luz, la divinidad (como en griego theos). La luz permite ver y da la vida. No sin motivo el Sol se…
UN BIEN PRECIOSO
Albert Schweitzer (1875-1965) Estoy totalmente convencido de que el esfuerzo que merece la pena hacer a lo largo de toda la vida es conservar la frescura que tenían los pensamientos y los sentimientos en la juventud. Esta convicción ha sido siempre para mí, una fuente de buenos consejos. Instintivamente, es como si me mantuviera en alerta para no llegar a convertirme nunca en aquello que suele llamarse una "persona madura". La expresión "maduro" siempre me hace sentir mal. Me…
Lluís Valls Areny, pintor, colaborador y maestro de CETR
Nos ha dejado Lluís Valls. Moría el 24 de agosto, de forma repentina, en su paseo matinal por los campos y bosques de Castellar del Vallés. Lúcido hasta el último momento, volcado hacia la belleza de los campos, con el cuaderno de dibujo bajo el brazo. Hemos perdido al amigo, al compañero, al maestro, y su ausencia nos recuerda con todo el vigor lo que Lluís era, su valor, su grandeza. Lluís era un hombre bueno, de una bondad…






