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Hay entre los cielos y la tierra…
Hay entre los cielos y la tierra grandes signos para aquellos que quieran entender. Mirad y reflexionad. ¡Grandes signos por doquier! ¡Eso sí son textos sagrados! ¿No es maravillosa la tierra y los cielos, la sucesión de noches y días, cómo corre el agua, cómo avanzan las naves sobre los mares y los astros en los cielos? ¿No son una maravilla los vientos que nos traen las llúvias, mueven las nubes y ayudan a los barcos en su navegación? Observad…
La libertad religiosa.
¡Allanad para una feliz descendencia el camino hacia ese grado de cultura, hacia esa tolerancia humana general, por la que en balde sigue suspirando la razón! ¡No premiéis ni castiguéis ninguna doctrina, no seduzcáis ni corrompáis ninguna opinión religiosa! Al que no estorba la felicidad pública, al que actúa con rectitud respecto a las leyes civiles, respecto a vosotros y a sus conciudadanos, dejadle hablar como piensa, dejadle dirigirse a Dios según su manera o la de sus padres, y…
YHVH es sinónimo de libertad.
[…] YHVH es sinónimo de libertad. Es el preámbulo de las diez Palabras (en hebreo este pasaje no se conoce como "mandamientos", dibrot significa palabras, no mandamientos) no leemos "no tengas más Dios que Dios" si no "no hay otro Dios (Elohim)". No es una orden, es una proposición, la indicación de un camino, de una dirección, de un proyecto: camino de liberación. Somos esclavos de la imagen que nos hacemos de Dios, y, antes que nada, esclavos de la…
Reflexiones sobre las expectativas
Quien tiene expectativas con respecto a la realidad, intenta forzarla para que entre en su molde. Un molde trazado por el deseo y fijado por el miedo. Cada uno de nosotros tiene una expectativa central, generada por nuestro miedo más central. Pero la realidad no es nuestro molde; no cabe en él. No cabe en los estrechos moldes del miedo Quien espera algo de alguien o de algo, quiere forzar a ese alguien o a ese algo a que cumpla…
Un cosmos que danza
Para el derviche, cuanto existe danza, del átomo a los planetas que gravitan en el universo. Danzan los animales, la lluvia, el viento, también las piedras, los árboles y el ser humano. Todo es samâ, todo danza al son de una misteriosa melodía, interpretada en la distancia por un ejecutante invisible, como dijera Einstein. No existe en la creación más que vida y la esencia de ésta es el movimiento, la (re)creación renovada, en cada sístole y diástole, de una…