Marià Corbí A un vivent que té un doble accés a la realitat se li plantegen dues possibilitats: una és fer totes les construccions culturals recolzades en la nostra condició necessiteu i, per tant, en l'autoreferència a la nostra condició de vivents, la qual cosa suposa que fem les construccions i la seva gestió des de la nostra egocentració que, per les dificultats que es presenten, es transforma en egoisme. L'altra possibilitat recolzem totes les nostres construccions culturals en l'experiència de la dimensió absoluta de la nostra condició humana. La humanitat, en tota la seva història, ha fonamentat tots els trets de la cultura i les seves construccions al servei de la nostra condició d'individualitats necessitades mogudes per l'ego, les necessitats i els desitjos. Des d'aquell individu necessitat i egoista es van construir tots els tipus d'organitzacions socials, tots els col·lectius, països, etc. Tota la realitat de la terra és aquí al nostre servei, disposada a la nostra explotació.
La estructura profunda de los procedimientos de iniciación espiritual a partir del estudio del Mahaprajnaparamitasastra o Tratado de la Gran Virtud de la Sabiduría (Nagarjuna) (Encuentro Internacional 2012)
Situación del tratado en el contexto histórico El Prajnaparamita es uno de los grandes textos fundacionales del budismo Mahayana (o del Gran Vehículo). Literalmente se traduce como “Versos a la Perfección de la Sabiduría que es el depósito de las Virtudes Preciosas (o también Madre de todos los Budas)”.
Se trata de una obra que como todos los grandes textos espirituales de todas las tradiciones de sabiduría de la humanidad es de una profundidad tal, que todavía hoy es capaz de conducirnos a lo que en su terminología se llama liberación o iluminación, a pesar de encontrarnos más de 2000 años separados de los autores originales así como por disparidades enormes tanto intelectuales como culturales.
El texto original del Prajnaparamitra se ha perdido, se cree que estaba escrito en sánscrito y lo que ha llegado hasta nuestros días son cuatro traducciones chinas, (de alrededor del año 400 de nuestra era),una tibetana, una recesión sánscrita y una tibetana de dicha recesión.
Una de las características de los primeros sutras Mahayanas es que los textos constan en una versión en verso, (generalmente anterior y también menos revisada) y otra versión en prosa. Parece ser que la razón es que los versos están escritos en dialecto y por tanto más difícil de entender en comparación con la prosa que usa un sánscrito correcto.
Sabemos también que los sutras estaban destinados originalmente a ser memoriza dos y en cambio la traducción es para ser leída. Por tanto la traducción literal de la versión en verso se convierte en algo ininteligible y difícil de entender.
Aunque es probable que algo del posible encanto del poema, se haya evaporado a través de las traducciones, podemos decir que lo que se ha transmitido son los principios del Mahayana comunicados de una manera vital, simple, directa y concisa.
El Prajnaparamita es una obra de precisión donde todas las palabras o fórmulas, minuciosamente escogidas están puestas en un orden definido y según un fin preciso. Es el punto de llegada de largos siglos de escolástica. Para poder interpretarlo correctamente se hace indispensable y necesario un comentario, una enorme compilación y eso constituye el Mahaprajnaparamitasastra (Mpps), en el que nos hemos centrado en nuestro estudio.
