El “Llibre de la doctrina dels deures dels cors”
del savi jueu Ibn Paquda, que va viure a Saragossa al s.XI, ens parla de com buscar Déu. Insisteix, molt especialment, en com disposar les facultats. Així com l’aigua no es pot atrapar amb un colador, la raó i els conceptes no són l’eina adequada per a l’experiència del sagrat -ens diu Ibn Paquda-. Cal despertar la capacitat de percepció profunda present en tota persona. Heus aquí un breu fragment d’aquesta obra : Déu, en tot el seu poder i la seva glòria, roman més amagat que allò que està amagat, més llunyà que la mateixa llunyania. La raó només ens pot dir que Ell existeix. Però si la raó intenta penetrar en l’essència de Déu i atribuir-li conceptes, l’existència de Déu s’esfuma. Seria com voler escoltar amb els ulls o tastar amb la oïda : no és el pensament l’òrgan adequat per a penetrar en l’existència divina. La petjada…
Himne d’origen medieval d’un cantoral jueu
La frase curta i repetitiva facilita la repetició del text durant llargues estones. Com altres himnes i fórmules d’estil semblant, ha estat molt utilitzat com a ajut per a la concentració i polarització de les facultats. Porta per títol “La magnificència de Déu” : L’excel•lència i la fidelitat són de Déu, que viu eternament.La comprensió i la benedicció són de déu, que viu eternament.La majestuositat i la grandesa són de Déu, que viu eternament.El coneixement i la paraula són de déu, que viu eternament.La magnificència i la bellesa són de Déu, que viu eternament.El consell i la força són de Déu, que viu eternament.La llum i l’esplendor són de Déu, que viu eternament.La gràcia i la benvolença són de Déu, que viu eternament.La puresa i la bondat són de Déu, que viu eternament.La unitat i l’honor són de Déu, que viu eternament.La corona i la glòria són de Déu, que…
Alegoría del crecimiento del árbol de la ignorancia
Yoga Vâsishtha. Ahora voy a explicarte, amado Râma, cómo crece en todas direcciones la temible planta de la ignorancia. Florece en el bosque del mundo objetivo y está arraigada en el firme suelo de la conciencia. Los tres mundos son su cuerpo y el universo entero su piel. La alegría y el dolor, la existencia y la muerte, la sabiduría y la ignorancia son sus raíces y sus frutos. Mientras esta ignorancia piensa en el placer, está experimentándolo, y cuando piensa en la tristeza, experimenta este sentimiento. Cuando prevalece la idea de existencia, el objeto existe, y cuando prevalece la noción de inexistencia, el objeto desaparece. La ignorancia se desarrolla por medio de la ignorancia y fructifica en una ignorancia todavía mayor. Cuando busca la sabiduría, se nutre de sabiduría y sólo crece en esta dirección. Esta planta de la ignorancia se manifiesta de muy diversas formas, estados o modos…
Quien cree poseer la verdad cree que todos deben venir a ella
Mariano Corbí No interesan las religiones entendidas como sistemas de creencias, comportamientos y rituales fijados e intocables. Lo verdaderamente interesante es el camino interior, la Vía, la espiritualidad o como quiera que se llame a esa otra dimensión del existir humano de la que hablaron las religiones del pasado. Los grandes hombres de la historia humana han hablado de esa dimensión. Ha habido grandes maestros y grandes escuelas del cultivo de esa dimensión. Incluso grandes científicos y artistas han hablado de ella. Pero sería un gran error escuchar lo que dicen los artistas y los científicos del cultivo de esa posibilidad humana y no aprender de los grandes maestros y las grandes escuelas espirituales, porque lo hacían desde las religiones que nosotros ya no podemos asumir. No interesan las religiones, pero sí los maestros de la Vía que hablaban y enseñaban en el seno de las religiones. Por razones culturales…
Raíces del diálogo interreligioso y misticismo.
Mariano Corbí El diálogo entre tradiciones que parte de las creencias y las llamadas ortodoxias, tiene severas limitaciones. Entendemos por CREENCIA la adhesión incondicional y absoluta a formas y formulaciones. El diálogo debe partir de lo que S. Juan de la Cruz llama el “toque” del Absoluto que engendra apertura interior, entrega, confianza, a eso se llama fe. Quien cree poseer la verdad cree que todos deben venir a ella y sólo puede alimentar esa idea si posee la verdad en formas y fórmulas. Ese o no tiene interés real en el diálogo, o su interés es superficial, puesto que piensa ¿que le van a ofrecer las otras tradiciones que él no tenga ya? Quien cree residir en la verdad usa el diálogo interreligioso de manera táctica como el mejor camino de traer a las demás tradiciones a la perfección de la propia verdad o como pura tolerancia en busca…
