Marià Corbí Aquest text no va ser concebut com una exposició, sinó que és el procés de recerca per terrenys que no són habituals també per a l'autor; per aquesta raó les afirmacions noves mostren racionalment els fonaments en què es basen. Corbí ens presenta aquí tant novetats de la seva investigació com aprofundiments de reflexions ja fetes anteriorment. Aquest llibre, com els anteriors sobre epistemologia axiològica, no es pot llegir amb una lectura de corregut, perquè és un conjunt de reflexions i meditacions en què el pensament és viu per afrontar les diverses qüestions que es van presentant en una gran transformació cultural com la que patim. És, doncs, un text que cal meditar-ho com ho va fer l'autor.
TETSUGEN
Monje zen del siglo XVII que fundamentó de manera definitiva la escuela Obaku, escuela zen también de origen chino, que tuvo un desarrollo e influencia menor que la Soto y la Rinzai.
Editó en Japón, por primera vez, la colección completa de los textos budistas. Con el fin de recaudar fondos para la publicación de estos textos, unos 6.956 volúmenes, peregrinó por todas las provincias. Parte de lo recaudado lo dio en limosnas para atenuar la hambruna de 1682, por lo que se le apodó “El Bodhisattva salvando al mundo”.
Él mismo en sus cartas afirma: “…Si hubiese dejado de darles limosna habrían muerto todos de hambre. Aunque tuviese que vender mi templo y cortarme los dedos no renunciaría a esas limosnas.” Contrajo una enfermedad por contagio de los enfermos que cuidaba, a causa de la cual murió a los cincuenta y tres años.
A causa de sus peregrinajes para buscar fondos , Tetsugen no tuvo tiempo para escribir. Sólo dejo “El sermón sobre el Zen” y algunas cartas y poemas. He aquí uno de ellos en el que dice que todo es traslúcido, transparente, que todo muestra otra dimensión para quien ha llegado a la unidad:
“Todos los fenómenos del universo, transformados, son ojos.
La tierra y el cielo manifiestan la luz profunda.
Si uno se aleja instantáneamente y para siempre de la dualidad
del que está viendo y del visto,
El mundo del Dharma sin límites es el Diamante”
(Tetsugen. El sermón sobre el Zen. pg. 29)
