Yoka Daishi

Shodoka, el “Canto de la Verdadera Vía”: una selección

Yoka Daishi Shodoka

Zhengdaoge (Shodoka)
Canto del Dharma verdadero -una selección-

 

Autor: Yongjia Xuanjue (665-713), conocido también como Yoka Daishi (“Daishi” -gran maestro-, nacido en Yoka, China). Monje de la escuela budista Tientai. Conocido como el “huésped de una sola noche”, porque le bastó una visita al Sexto Patriarca, Hueineng, para recibir la “certificación” del despertar.

Significado del título: zheng (jap. = sho): verificación, certificación (también “iluminación”). Dao (jp.: do): via, Dharma, Vida eterna, Verdad, naturaleza original y su realización. “Canto de la certificación de la Vía”, “Canto del Verdadero Dharma”, “Canto de la iluminación”.

 

Si comprendemos la realidad,
ya no existe nada más para nosotros.
Si comprendemos el cuerpo de Buda,
no hay nada más.
Manantial original,
nuestra naturaleza propia
es el puro y verdadero Buda.

Las gentes ignoran
la joya preciosa (mani).
Pero cada uno la posee,
profundamente escondida
en la conciencia.

Y este tesoro inestimable
aún cuando se haga uso de él,
no se agota jamás. Por eso,
todos se pueden beneficiar de él
en cada ocasión, sin ninguna reserva,
eternamente.

Yo conozco ahora
este tesoro de verdadera libertad,
inagotable no sólo para mí mismo
sino también para los otros.

Despójate por ti mismo
de los andrajos que ocultan este tesoro.

Tenemos hambre
e incluso delante de una mesa real
no comemos.
Estamos enfermos e incluso
si encontramos al rey de los médicos,
y no seguimos sus remedios,
¿cómo podremos ser curados?

Solamente comprender la raíz original,
no preocuparse por las ramas.
Es como captar el reflejo de la luna
en una joya pura.

Una sola luna
se refleja en todas las aguas,
todos los reflejos
de la luna en el agua
provienen de una sola luna.

Una sola naturaleza
contiene todas las naturalezas,
una sola existencia
incluye totalmente todas las existencias.

No existe ningún medio de capturar
la luna en la corriente del agua.

Rechazar la existencia
y apegarse a la no-existencia,
es también una grave enfermedad:
como arrojarse al fuego
para evitar caer en el agua.

Querer abandonar las ilusiones
para no guardar más que la verdad
es discriminación, artificio e imitación.

El espejo del espíritu es puro
y nada puede llegar a oscurecerlo;
por su pureza y claridad,
refleja a todo el universo.

Pregunta a una marioneta
si adquirir méritos
para encontrar al Buda,
es eficaz.

Todos los fenómenos son impermanentes,
todo es ku (vacío).
Este es justamente
el gran y completo satori del Buda.

No existe falta ni felicidad,
ni pérdida, ni ganancia.
En la paz de esta consumación absoluta
no debemos buscar nada.

Cuando la gran puerta del don
está abierta, no existen más obstáculos.
En un solo instante
ochenta mil puertas son creadas,
en un solo instante,
el tiempo eterno es consumado.

Son pueriles los que crean una falsa realidad
en su puño vacío
o en el extremo de su dedo.
No obtienen nada tomando por la luna
el dedo que la señala.
Mezclan y confunden voluntariamente
el mundo objetivo y subjetivo.

No hay nada que encontrar
en el mundo del satori.

Los cosmos innombrables por ellos mismos
son como burbujas en el océano.
Todos los sabios y venerables
son como relámpagos en el cielo.

Lo que no puedes obtener,
inconscientemente lo obtendrás.
Silencioso, estás hablando;
hablando, no dices nada.

Si alguien me pregunta
a qué religión pertenezco,
respondo:
al poder de la Gran Sabiduría.

(Yoka Daishi, s. VII)

Selección a partir de dos versiones:

  • “Shodoka – El Canto del Inmediato Satori”. Comentarios de Taïsen Deshimaru (Edicomunicación)
  • Iluminación silenciosa. Antología de textos Sôtô Zen (Miraguano, 2010. 366 p.)