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PULSO CIUDADANO

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Teresa Guardans. Profesora en un centro de tradiciones religiosas.
RAFAEL WIRTH – 24/10/1999

Es profesora del recién creado Centre d’Estudi de les Tradicions Religioses, en Barcelona. El martes y en el local de la calle Rocafort, 234, las personas interesadas podrán asistir a una sesión informativa (tel. 93-410-77-07)

En las escuelas oficiales no se enseña ni la religión católica. Ustedes las enseñan todas.
-En la escuela pública la polémica es el estudio o no del catecismo. Lo que nosotros ofrecemos es un conocimiento cultural de la diversidad de las religiones. No las doctrinas de unas u otras, sino las herramientas culturales para que los interesados puedan acceder directamente a los textos, a las escrituras.

-¿Por qué eso no lo ofrecen las escuelas?
-Debería haber un profesorado preparado que no dependiera de ninguna confesión en concreto. En Europa ya existen escuelas de las religiones que no dependen de una determinada confesión. En España eso no ocurre.

-¿Por qué?
-Porque la Iglesia católica tuvo mucho peso y parece que sólo existen dos opciones: no cultivar ese aspecto o sólo apuntarse a la católica. Todavía se piensa que la religión es creer y apuntarse a una iglesia. Nosotros mostramos el marco cultural de todas las religiones.

-¿La religión es cultura de un pueblo?
-Sí. Por eso debemos conocer los textos religiosos. Poseen una riqueza diferente de la que puede tener la poesía o cualquier otra expresión cultural.

-¿Su centro de dónde sale?
-De un grupo de estudiantes que hemos profundizado en las diferentes tradiciones. Ofrecemos nuestro conocimiento a personas diversas que no están interesadas en la doctrina, sino que quieren conocer la riqueza cultural.

-Y lo muestran con los textos originales…
-Mostramos los textos, el gran legado de las tradiciones. Estudiamos el islam, el budismo, el judaísmo, el hinduismo, el cristianismo.

-Y enseñan yoga. ¿Eso es una religión?
-Su origen es religioso.

-Y el silencio. ¿El silencio es religión?
-Sí. Es la base de la experiencia religiosa. Facilitamos un acercamiento práctico a los diferentes métodos de silencio que ofrecen las diversas tradiciones. Hay que observar la realidad en silencio y descubrirla desde nuestro silencio. Silencio no significa quedarse callado como una piedra, sino saber utilizar nuestras capacidades de otro modo.