Marià Corbí A un vivent que té un doble accés a la realitat se li plantegen dues possibilitats: una és fer totes les construccions culturals recolzades en la nostra condició necessiteu i, per tant, en l'autoreferència a la nostra condició de vivents, la qual cosa suposa que fem les construccions i la seva gestió des de la nostra egocentració que, per les dificultats que es presenten, es transforma en egoisme. L'altra possibilitat recolzem totes les nostres construccions culturals en l'experiència de la dimensió absoluta de la nostra condició humana. La humanitat, en tota la seva història, ha fonamentat tots els trets de la cultura i les seves construccions al servei de la nostra condició d'individualitats necessitades mogudes per l'ego, les necessitats i els desitjos. Des d'aquell individu necessitat i egoista es van construir tots els tipus d'organitzacions socials, tots els col·lectius, països, etc. Tota la realitat de la terra és aquí al nostre servei, disposada a la nostra explotació.
CIENCIAS DE LA COMPLEJIDAD, PENSAMIENTO COMPLEJO Y CONOCIMIENTO TRANSDISCIPLINAR (Encuentro Internacional 2012)
I. Comprensión holística de la nueva racionalidad
Hoy estamos asistiendo a un cambio en la manera de comprender lo que significa conocer. Y dicho cambio se puede apreciar si consideramos el conocimiento desde ideales tipo al estilo weberiano. Siguiendo este modelo podemos hablar de dos grandes paradigmas en el conocimiento científico. Por un lado, el conocimiento científico de la ciencia clásica, vigente desde el siglo XVI hasta comienzos del siglo XX y el paradigma emergente que se está gestando desde la crisis de aquel y que da origen al paradigma de la ciencia contemporánea.
Para que podamos comprender en qué consiste este cambio paradigmático en el conocimiento humano y científico veamos algunas de las características más sobresalientes apoyándonos en la elaboración que hacen del mismo el físico teórico Frijof Capra y el místico cristiano David Steindl-Rast en su libro “Pertenecer al universo” (Capra & Staindl-Rast: 1994, pág, 15-20).
Para estos pensadores cabe denominar, cartesiano, newtoniano o baconiano al antiguo paradigma científico, puesto que sus características principales fueron formuladas por Descartes, Newton y Bacón. Se puede llamar holístico, ecológico, sistémico o complejo al nuevo paradigma, pero ninguno de estos adjetivos lo caracteriza por completo.
El pensamiento del nuevo paradigma en ciencia incluye por lo menos los cinco criterios siguientes: los dos primeros están referidos a nuestra concepción de la naturaleza, y los otros tres a la epistemología con la que la interpretamos.
1. Cambio de la parte al todo
Según el antiguo paradigma, en cualquier sistema complejo podía entenderse la dinámica del conjunto a partir de las propiedades de las partes. En el nuevo paradigma se invierte la relación entre las partes y el conjunto. Las propiedades de estas sólo pueden ser entendidas a partir de la dinámica del conjunto. En definitiva, no hay en modo alguno partes. Lo que llamamos parte es simplemente un modelo en una red inseparable de relaciones.
2. Cambio de la estructura al proceso
En el antiguo paradigma se creía que existían estructuras fundamentales, y que había unas fuerzas y unos mecanismos a través de los cuales interactuaban, suscitando así unos procesos. La creencia de que en la naturaleza hay un orden universal, objetivo e inmutable y que la tarea del investigador es tan sólo la de descubridor las leyes universales que rigen objetivamente el universo. En el nuevo paradigma se considera a cada estructura como la manifestación de un proceso subyacente. Toda la red de relaciones es intrínsecamente dinámica.
